Síndrome del cuidador quemado

Síndrome del cuidador quemado

Hoy os traemos un artículo interesantísimo sobre el concepto Burnout o síndrome del cuidador quemado, y os lo presentamos en respuesta a la demanda de muchos de nuestros lectores por la publicación en Navidad de (La Navidad como terapia) estos lectores se encuentran en esa situación de cuidado permanente a sus mayores y seguro se puedan sentir confusos a la par de identificados.

DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS

El término (burnout) fue acuñado en 1974 por el psicólogo estadounidense Herbert J. Freudenberger, que estaba al cargo de un programa piloto en una clínica para la desintoxicación, tras un año de tratamiento se observó que el grupo de voluntarios que se encargaban de cuidar a los pacientes, estaban agotados, se irritaban con facilidad y su actitud era despectiva hacia los pacientes con tendencia evitativa.

El burnout se desarrolla en aquellas personas cuyo objeto de trabajo u ocupación son el cuidado de personas a tiempo completo. Se calcula que una persona cuidadora puede llegar a permanecer los siete días de la semana, en un promedio de 16 horas diarias.

El contacto continuo con enfermos exige además de un cierto grado de implicación para establecer una relación de ayuda, una formación y practica de habilidades sobre cuidados que no se tienen normalmente.

Por otro lado, aparece la frustración de no poder curar, más la escasez de formación en gestión emocional propio y de la persona al cargo.

En síntesis, el cuidador de un familiar debe ser un enfermero, psicólogo, gestor administrativo, fisioterapeuta, lidiar con los cambios conductuales del paciente, asumir las tareas de aseo personal, vestido, alimentación, entre otras cosas, y todo ello durante casi 16 horas al día, 7 días a la semana.

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PREDICTORES DEL SÍNDROME

Factores predictores: El índice de Robinson (1983) es una de las escalas utilizadas a nivel internacional para valorar la sobrecarga de los cuidadores. Consiste en un test de 13 preguntas con respuestas afirmativas o negativas que nos pueden ayudar a hacernos una idea de la sobrecarga que sobrellevamos en el caso de ser cuidadores.

TEST DE ROBINSON

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— 7 o más afirmativas, existe un elevado nivel de tensión para el cuidador que nos debe poner sobre aviso.—

— 11 o más afirmativas, existe un potencial riesgo de estar sufriendo el síndrome del cuidador quemado.—

  1. ¿Padeces insomnio u otros trastornos del sueño?
  2. ¿Notas que vas siendo menos efectivo en tus cuidados?
  3. ¿Estás fatigado con mucha frecuencia y esta situación representa un notable esfuerzo físico?
  4. ¿Cada vez tienes menos tiempo libre para ti y notas una importante restricción en otras actividades?
  5. ¿Los hábitos básicos de tu familia se han visto trastocados?
  6. ¿Has tenido que cambiar tus propios planes personales tales como vacaciones?
  7. ¿Notas que no te llega el tiempo y siempre estás urgido?
  8. ¿Has notado cambios emocionales (estás deprimido, angustiado u obsesionado)?
  9. ¿Algunos de los comportamientos de tu familiar te resultan francamente molestos o desagradables?
  10. ¿Te duele darte cuenta de lo mucho que ha cambiado tu familiar o tú comparado con cómo eras antes?
  11. ¿Has tenido que modificar importantes aspectos de tu trabajo laboral?
  12. ¿La enfermedad de tu familiar representa una gravosa carga económica?
  13. ¿Te sientes desbordado por la situación?

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CONSECUENCIAS

Las consecuencias obvias de este síndrome aparecen en tres dimensiones que afectan a nivel emocional, físico, psicológico y social:

  1. Agotamiento o cansancio emocional, que es la sensación de no poder dar más de sí mismo a los demás.
  2. Despersonalización como desarrollo de sentimientos, actitudes y respuestas negativas, distantes y frías hacia otras personas especialmente hacia la persona que se cuida.
  3. Baja realización personal, se caracteriza por una dolorosa desilusión para dar sentido a la propia vida y hacia los logros personales, con sentimientos de fracaso y baja autoestima.

Todo esto media en deterioro de la calidad de vida, se manifiesta en un peor rendimiento del cuidado y una insatisfacción general. Sumado a las dificultades en la salud física debido a una acumulación de estresores frente a los que el cuidador se encuentra desprovisto.

Dentro de las características de las afecciones en la salud que más prevalecen en los cuidadores quemados encontramos: Trastornos en el patrón de sueño, irritabilidad, ansiedad, dificultad en las relaciones interpersonales, resentimiento hacia la persona que cuida, perdida de energía, aislamiento y perdida del interés o dificultades para concentrarse y perdidas de la memoria.

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ACTUACIONES Y CONSEJOS

El consejo más obvio debe ser buscar ayuda profesional para sobrellevar dicha situación, ya sea en centros asistenciales de día o Residencias socio-sanitarias donde se encarguen del grueso de los cuidados y asistencias, pero en ocasiones, esto no es posible o aún no estamos preparados por que existe la falsa creencia de que en vez de cuidar mejor y de manera más profesional a nuestros mayores los estamos abandonando.

A parte de los consejos anteriores, es muy positivo para los cuidadores familiares los siguientes puntos en los que pueden trabajar:

  1. Aprendizaje de habilidades prácticas de cuidado y primeros auxilios, como cuidar, bañar, levantar, alimentar. Puesta en práctica a modo de ensayo las habilidades que ha aprendido.
  2. Aprendizaje e información sobre la naturaleza de la etapa o enfermedad que va a enfrentar: como las pérdidas de funciones cognitivas, la evolución y los cambios emocionales que puede traer como consecuencia de dicha enfermedad o simplemente por lo cambios debidos a la vejez.
  3. Grupos de apoyo social. Grupos conformados por personas con las mismas características, en los que entre ellos mismos hablan y discuten de las situaciones referentes al cuidado.
  4. Entrenamiento en habilidades sociales. Con juegos de roles, modelamiento, entrenamiento en asertividad o entrenamiento en comunicación verbal y no-verbal.
  5. Preparación emocional y entrenamiento de estrategias de afrontamiento de la situación.
  6. Técnicas de reducción del estrés y control emocional como, técnicas de relajación, técnicas cognitivas, entrenamiento de la asertividad y técnicas de autocontrol dirigidas a las consecuencias conductuales…etc.

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Sin más, desde Club Senior residencia de ancianos de Sevilla, esperamos que este artículo os haya servido para aclarar todas las dudas sobre el síndrome del cuidador quemado, pero sobre todo queremos haberos ayudado, aunque sea un poco a mejorar vuestras vidas.

Un saludo y hasta la próxima.

                                                                                BIBLIOGRAFIA

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Ortega C, López F (2003) El burnout o síndrome de estar quemado en los profesionales sanitarios: revisión y perspectivas. (Universidad de Almeria) Internacional Journal of Clinical and Health Psychology ISSN 1576-7329

Peinado A.I, Garcés E.J (1998) Burnout en cuidadores principales de pacientes con Alzheimer:el síndrome del asistente desasistido. Anales de psicología nº 1. Universidad de Murcia. ISSN: 0212-9728

Zambrano R, Ceballos P (SF) Síndrome de carga del cuidador: [Artículo científico] WEB: recuperado 20/01/2019 de http://bibliotecadigital.udea.edu.co/dspace/bitstream/10495/7232/1/ZambranoRenato_2007_S%C3%ADndromeCargaCuidador.pdf

Originally posted 2019-01-22 17:42:05.